Causas y prevención
La piel propensa a las rojeces y sensibilizada es un problema muy común al que se enfrentan muchas personas. El enrojecimiento excesivo de las mejillas y la sensibilidad pueden ser difíciles de controlar e incluso pueden alterar la textura de la piel, dejando un cutis áspero y con irregularidades, lo que no es lo ideal para maquillarse.
Más allá de la superficie
La capa superior de la piel cuenta con una barrera protectora natural formada por lípidos (grasas) y células cutáneas. Las células cutáneas se disponen como ladrillos, con los lípidos actuando a modo de mortero. Esta estructura ayuda a impedir que los irritantes y los agentes agresivos penetren en la piel y, además, evita que se pierda agua. Esto mantiene la piel sana e hidratada. Cuando la barrera cutánea se ve alterada, permite que los irritantes accedan fácilmente a las terminaciones nerviosas sensibles situadas justo debajo de la superficie de la piel, lo que puede provocar inflamación y enrojecimiento.
Inflamación
La inflamación es la causa principal del enrojecimiento, lo que a menudo se denomina eritema. La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica (lo que significa que la inflamación persiste en el tiempo) que afecta hasta al 10 % de la población adulta.
La inflamación puede deberse a diversos factores. Si tienes la piel sensible, es posible que la inflamación y el enrojecimiento se deban a tu estilo de vida o al entorno. Los productos de cuidado de la piel agresivos, la exfoliación excesiva y el uso excesivo de ácidos pueden estar contribuyendo a debilitar la barrera cutánea, lo que te deja desprotegida. Además, otros factores como la contaminación, el alcohol, el tabaco, la deshidratación, el estrés, las hormonas y los cambios climáticos pueden estar afectando considerablemente a tu piel.
Si tienes la piel sensible, es posible que tu inflamación tenga un origen genético. Descubre aquí más información sobre la diferencia entre piel sensible y piel sensibilizada, y cómo tratarla.
La piel del rostro tiene más vasos sanguíneos que otras partes del cuerpo. Los vasos sanguíneos del rostro son anchos y están cerca de la superficie, por lo que se ven fácilmente afectados por el entorno y es por eso que el enrojecimiento suele ser más evidente en el rostro. Los capilares rotos y los vasos sanguíneos dilatados pueden influir en el grado de enrojecimiento de la piel.
El enfoque de Medik8
Medik8 adopta un enfoque integral para tratar el enrojecimiento facial, no solo enmascarando el cambio de color, sino también abordando la causa subyacente. Al reconstruir la barrera lipídica natural de la piel y ayudar a fortalecer los vasos sanguíneos, al tiempo que calma la inflamación, nuestra solución para el enrojecimiento ayuda a reequilibrar la piel sensibilizada. Descubre más sobre nuestro enfoque para tratar el enrojecimiento aquí.
1 N. S. Scheinfeld, Skinmed, 2006, 5(4), pp. 191-194Más información sobre nuestro tratamiento contra el enrojecimiento
Piel sensible frente a piel sensibilizada
El 60 % de la población considera que tiene la piel sensible
Nuestros héroes contra el enrojecimiento
En Medik8, nuestro enfoque para tratar el enrojecimiento es diferente...